“Madrid me mata” firmado Edgar Neville y yo añado de “Madrid al cielo de las tapas”.


La calle Bordadores es una de mis calles favoritas para ir a tomar unas tapas. Y es esta misma calle la que el famoso Director da título a una de sus películas. “El crimen de la calle Bordadores”. Edgar Neville indicó en los créditos de la película aquello de “los hechos narrados no tienen nada que ver con ninguna historia real”. Sin embargo se parece mucho a un crimen que ocurrido en la calle Fuencarral de Madrid, el 2 de julio de 1888.
El relato es el siguiente: En el Madrid de finales del siglo XIX, aparece asesinada una rica dama. Las investigaciones llevan a tres sospechosos: la criada de la víctima, el pretendiente de la señora, un tipo juerguista y vividor que se aprovechaba económicamente de ella, y una bella lotera a quien cortejaba el vividor. Dado que Neville aprendió en Hollywood y del propio Chaplin las películas nunca deben terminar mal pero en realidad la sirvienta fue ejecutada públicamente el 29 de julio de 1890. Emilia Pardo Bazán y Pío Baroja estuvieron presentes. Éste último contó que en el momento en que la estrangulaban gritó: “!Dolores! ¡catorce mil duros!” (Dolores era su amiga y cómplice).

En fin, ya sabéis si os gustan las películas policíacas podéis echarla un vistazo. Pero ¡vamos al lío! Siguiendo la estela que emprendimos en la Latina hace ya unos años –prometo escribir más a menudo- nos acercamos por los aledaños de la plaza mayor de Madrid.
Comenzamos por la zona de los Austrias y terminamos en la calle carrera de San Jerónimo.

En una pequeña calle que llega a la iglesia de San Nicolás está este peculiar bar restaurante llamado Los Arrieros (San Nicolás 9) son dos locales, uno fue el estudio de pintura de Don Gerardo Rueda, del cual se conserva parte de su obra y decoración, y otro, más clásico. Nos ofrecen tapas y raciones típicas de León, no dejéis de disfrutar la Cecina, Bocaditos de corzo con frambuesas y castañas dulces, Crujiente de puerro al queso de Baldeón y el Revuelto de morcilla.

La Cafetería Los Alpes (Mayor 54) , no la quiero dejar de nombrar aunque no es un bar propiamente dicho pero es un sito que me encanta para disfrutar de un buen café con un exquisito bollo suizo –a mi en particular me gusta relleno de jamón y queso-. Este pasado octubre comprobé que lo están remodelando y lo tienen cerrado, asi que habrá que esperar a que lo reinauguren.
Bar Refra (Santiago 4) su bocadillo más solicitado es el de salmón con queso fresco.
En mi calle favorita está un asturiano fantástico el Restaurante Ñeru (Bordadores, 3) he de decir que a todos los amigos que les he llevado a disfrutar de sus tapas y raciones han quedado encantados. El bar es estrecho y pequeño, el restaurante se haya en la planta baja que más que un sótano parece una laberíntica cueva. Para empezar pediros una botella de sidra natural, no os preocupéis si no la sabéis servir porque ellos lo hacen, su tapas más espectaculares son queso cabrales, pincho de tortilla, chorizo a la sidra, empanada, picadillo de chorizo, croquetas de cabrales, fabes con almejas y de postre arroz con leche caramelizado. Dejamos descansar la panza y nos reservamos para otro día el restaurante catalán de enfrente Lion (Bordadores 4) jamón y pescados preparados con diferentes aliños es un mejor oferta. Bajando la calle en el número 11 está el restaurante Casa Gallega ¡menuda maravilla de pescados¡ pero para bolsillos generosos.
Playa Riazor (Toledo 19) para degustar los típicos berberechos, o los sabrosos bueyes de mar.
Restaurante Botín ( De los cuchilleros 17) ¡Sin palabras¡ y no apto para todos los bolsillos. Cordero y cochinillo y merluza al horno.
Restaurante Asador Chiky (Mayor 24) ¡Qué lugar más acogedor! Su decoración es muy romántica típica de finales del XIX. Es un poco caro pero merece la pena sus platos de Ali-oli con pan tostado, croquetas de jamón y gambas, medallones de solomillo al Jérez con puerro frito y patatas panaderas, para los paladares más golosos  tarta de dulce de leche.
Museo del Jamón (Mayor 8) no se necesita explicar mucho más, salvo que caña y tapa por un euro.
Pastelería Mallorquina (Mayor 2) otra mención igual que antes no es de tapeo pero os podéis pasar después de comer y disfrutar de sus bambas de nata, sus napolitanas…etc ya acudiréis como “moscas a un panal de miel” porque desde la calle huele a pasteles. J
 Casa Labra (Tetuán 12) famosa por sus populares tapas de bacalao. Taberna Lifara (Segovia 26) no os marchéis sin probar la ensalada y un carpaccion, todo por 12 euros.
Casa Soria (Carrera de San Jerónimo 5) en la primera planta del edificio. Es buffet muy económico. Lo mejor su gazpacho con un toque de sandia en verando.
Restaurante Lardhy (Carrera de San Jerónimo 8) fue inaugurado en el año 1839 por el francés Emilio Huguenin Lhardy. Es considerado uno de los primeros y más antiguos restaurantes de Madrid, donde los reyes y los nobles se iban de cena y según dicen también de juerga. Su plato típico es el cocido madrileño.
Casa Soria (Carrera de San Jerónimo 5).